Activismo.

Según Larousse:

Activismo: A. Sistema de conducta que privilegia la acción directa, en particular en el ámbito político y social / B. Actitud moral que insiste en las necesidades de la vida y de la acción y en compromisos con principios demasiado estrictos.

El activismo en nuestros tiempos:

Existen variedades de activismos: político, ecologista, feminista, etc.

Sin embargo, creo que falta el principal: el «activismo espiritual».

Lo que necesitamos actualmente de forma urgente es una «revolución espiritual».

Debemos crecer primero hacia dentro, impregnarnos de espiritualidad,  antes de lanzarnos a la acción. Y cuando comencemos a actuar socialmente, no perdamos jamás de vista el punto de vista espiritual de nuestra tarea, ya que todo lo debemos de hacer por las criaturas, por las personas. Si luchamos por un mundo más limpio, lo debemos hacer no por «la naturaleza», como si ésta fuera un fin en sí misma. No. El fin es que reine la armonía en nuestra vida, primero, y en todo el planeta.

A tal fin, debemos de luchar, sin descanso; ser activistas que cambien el mundo. No nos dejemos contaminar por la pesimista idea de que nada podemos hacer, que todo está en manos de «los grandes» del mundo.

Miremos la historia. Siempre han sido una o pocas personas las que han empezado las revoluciones, y las ideas han sido el motor de las mismas, no el dinero ni el poder.

Actualmente contamos con más herramientas que ninguno de nuestros antecesores para cambiar el mundo —para mejorarlo—.

Están las redes sociales, los periódicos, la TV y la radio, las ONG, etc., etc.

Si pensamos un poco, seguro que se nos ocurren múltiples maneras de colaborar, de actuar socialmente para lograr cambios significativos, poco a poco en el mundo, y llevarlo a una nueva era de paz y prosperidad.

sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*