President and CEO
The Emory Institute for Drug Development
Emory University, Atlanta GA

En el último artículo a que se hace referencia al molnupiravir (EIDD-2801) publicado el 3 de diciembre de 2020 en la revista Nature, se demuestra en «hurones» que el citado fármaco es altamente eficaz para disminuir la transmisión del coronavirus (carga viral) en tan solo 24 horas. Es decir, que con tomas orales del fármaco se suprime por completo la propagación del coronavirus en 24 horas de tratamiento, según han observado investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Georgia.

Se puede tomar en casa y es muy fácil de administrar al ser la toma oral.

Los investigadores de la Universidad de Emroy de Georgia ya publicaron el 3 de febrero que tenían un posible tratamiento contra el Coronavirus. Observaron que su EIDD-2801 utilizado inicialmente en investigaciones como fármaco contra el anterior SARS, MERS y gripe, tenía efectos potencialmente beneficiosos contra el SARS-CoV-2.

Se ha visto que el Molnupiravir disminuye la carga viral drásticamente en los animales de experimentación, dejando de ser contagiosos tras 24 horas de tratamiento con dos dosis diarias. Expulsan el virus por las fosas nasales, lo que evita que colonicen de forma grave los pulmones u otros órganos.

«El tratamiento terapéutico de animales infectados con MK-4482 / EIDD-2801 dos veces al día redujo significativamente la carga de SARS-CoV-2 en el tracto respiratorio superior y suprimió por completo la propagación a los animales de contacto no tratados» (Nature microbiology; 3 de diciembre de 2020).

Con este tratamiento no sería necesario permanecer en cuarentena 10 días, ya que los pacientes no serían contagiosos, y, si no existe contagio, se podría acabar con la pandemia, con una identificación y tratamiento precoz con Molnupiravir de los pacientes.

La Universidad de Emroy ya el 6 de abril aseguró tener un fármaco que ofrecía esperanzas contra el coronavirus y que comenzaban los ensayos clínicos con el mismo.

El fármaco fue desarrollado en la Universidad de Emory de Georgia por la empresa de innovación farmacéutica de la universidad, Drug Innovation Ventures at Emory (DRIVE). Luego fue adquirida por la empresa Ridgeback Biotherapeutics, con sede en Miami, que luego se asoció con Merck & Co. para desarrollar aún más el medicamento.

Es bastante sorprendente que ahora, el 3 de diciembre en Nature sale a la luz, milagrosamente, como el gran descubrimiento de diciembre de 2020 contra el SARS-CoV-2 en hurones, cuando ya estaba demostrado desde abril que el Molnupiravir (EIDD-2801) era un fármaco muy efectivo para combatir el Coronavirus, y los ensayos en humanos ya están en fase III.

Ya el 10 de abril de 2020 la FDA autorizó el comienzo de los ensayos en humanos del nuevo fármaco contra el COVID-19. La finalización del ensayo fue el 11 de agosto de 2020. Es decir, que ya en abril recibió la universidad de Emroy la autorización para realizar los estudios en humanos del Molnupiravir. Esto lo comunicó la universidad de Emroy el 7 de abril de 20202.

Actualmente los estudios clínicos se encuentran en fase II/III.

Es difícil de entender cómo a las vacunas se les ha dado tanta cobertura mediática, apoyos económicos y aceleración vertiginosa de todos los trámites y etapas clínicas, y un fármaco como éste no haya salido a la luz hasta casi un año después de descubrirse su eficacia contra el Coronavirus.

Los fondos que a nivel mundial se están empleando en las vacunas, de arquitectura no probada previamente, también los necesita un fármaco que ya se demostró efectivo contra otros coronavirus.

Según señaló el Profesor. Painter , director ejecutivo de Innovaciones de medicamentos en Emory (DRIVE) y director del Instituto de Desarrollo de Medicamentos de Emory (EIDD)  el 3 de febrero: «Si el gobierno nos aconseja acelerar el proceso, pediríamos pautas para hacerlo y obviamente cumplir con esas pautas».

¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué no se le pidió y ayudó al Profesor Painter desde el gobierno de EEUU que acelerase el proceso?

Los ciudadanos debemos exigir que se nos informe de manera veraz y a tiempo, así como que nuestros gobiernos realicen todos los esfuerzos a su alcance para sacar adelante un fármaco como el Molnupiravir (MK-4482 / EIDD-2801). Dada la lentitud y el escaso apoyo que recibe la investigación de este fármaco a nivel mundial, los resultados de la fase 3 no se espera que estén antes de mayo.

Tampoco hay ninguna información sobre la posible fecha de puesta a disposición de los pacientes de este enorme avance contra la COVID-19. Si se aceleraran los trabajos con el Molnupiravir, podría estar a disposición del ciudadano antes incluso que la vacuna, ya que vacunar a un sector lo suficientemente amplio de la población mundial puede ser tarea que vaya más allá de 2021. Y hay que tener muy en cuenta la facilidad de distribución y de administración de éste fármaco; factor fundamental, sobre todo, para los países en vías de desarrollo.

Ramón Horn Ureña

Médico e investigador.

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