Justicia y comunismo.

Karl Marx.

La justicia es, incluso fuera del orden sobrenatural, una verdadera virtud, una clara orientación hacia el bien. Si la justicia cesa de dirigirse hacia el bien, cesa de ser justicia (Josef Pieper).

Los primeros cristianos, cuando encarcela a Pedro Herodes Agripa: mientras tanto, la Iglesia rezaba incesantemente por él. Dice San Juan Crisóstomo: no recurren a disturbios ni a rebeldía, sino a la oración, que es el remedio infalible. No dicen: como somos hombres sin poder alguno, es inútil que oremos por él. Rezaban por amor y no pensaban nada semejante.

¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?  (Mateo 16, 26).                                                                                                              

Si Dios no construye la casa, en vano se afanan los que la edifican.               (Sal 126, 1.).

Acostúmbrate a elevar tu corazón a Dios, en acción de gracias, muchas veces al día…      (Camino, n 268; J.M. Escribá de Balaguer).

El Señor quiere que demos gracias, como el leproso que volvió a dar gracias, recibió de Él un don mucho más grande que el haberse curado de la lepra: «Levántate y vete, tu fe te ha salvado». Los otros nueve leprosos desagradecidos se quedaron sin la parte mejor que les había reservado.

La pérdida culpable de la esperanza sobrenatural tiene dos raíces: la falta de grandeza de ánimo y la falta de humildad. (Josef Pieper).

«Mientras nuestro hombre exterior se corrompe, nuestro hombre interior se renueva de día en día» (Can Pablo).

«Aunque me quitase la vida esperaré en él» (Job 13, 15).

«…Es necesario que una época cuyo culto a la juventud, tan forzado, procede probablemente de su desesperación…» (Josef Pieper).

«Los que confían en Yavé renuevan sus fuerzas y echan alas como de águila y vuelan velozmente sin cansarse y corren sin fatigarse» (Is 40, 31).

DOGMA Y MORAL COMUNISTAS (Monseñor Ancel 1936; 1960):

Muchos obreros se han inscrito en el partido comunista porque veían en él porque veían en él el principal apoyo de su clase, sin inquietarse por cuestiones de doctrina pero poco a poco la formación doctrinal se va filtrando y crea progresivamente en todos los miembros del partido una mentalidad marxista.

«Religión y comunismo son incompatibles, tanto en la teoría como en la práctica» (ABC del comunismo).

 «La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu. La religión es el opio del pueblo» (Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel (1844) de Karl Marx).

En la República Soviética un filósofo no tenía libertad de pensamiento. Si se apartaba en sus estudios de la línea general definida por el partido, se le convocaba y se le requiría para que se retractase. Y, si no lo hacía, se le excluía del partido. «A las desviaciones de la ortodoxia comunista se le llama herejías».

No se refuta el comunismo con argumentos intelectuales por buenos que sean éstos; hay que añadir a esta crítica especulativa una refutación vital, cuyos dos elementos aparecen desde ahora: desarrollo de las fuerzas espirituales, lucha contra la miseria.

«Debemos combatir la religión. Es el ABC del materialismo y, por consiguiente, del marxismo» (Lenin).

La dictadura del proletariado es, por tanto, la dictadura del Estado sobre los obreros; los obreros siguen siendo asalariados; únicamente han cambiado de patrono.